[Review] Fate/Extella: The Umbral Star – análisis de una fantasía inolvidable

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El próximo 20 de enero sale a la venta en occidente la nueva entrega de la alabada saga FATE para Playstation 4 y PS VITA, de la mano de Type Moon y de la desarrolladora Marvelous. Fate/Extella: The Umbral Star llega tras alcanzar unas cotas sorprendentemente altas en el mercado nipón para ambos sistemas, convirtiéndose en un multi plataforma que, a tenor de las sensaciones que me ha dejado el título tras completar su modo historia, parece tener todo el sentido del mundo, y a continuación veremos por qué.

Pero antes de empezar a desmenuzar los principales aspectos del juego conviene adentrarse en lo que considero la parte vital de la entrega: su historia. Hilos que se entrelazan a la perfección para componer una narrativa cuidada y detallista, donde más allá de lo estrictamente guionizado, mueven un universo tan bien edificado que la aventura se antoja inolvidable, profunda e irrepetible a partes iguales.

El juego se fija tras los acontecimientos de su antecesor; Fate/Extra, lanzado para PSP en 2010. Un grupo de magos seleccionados tienen la oportunidad de luchar por el Santo Grial con la ayuda de los Servants, famosas figuras del pasado como Robin Hood, Buddha o el Rey Arturo, los cuales se clasifican por clases según su rango de acción y conforman la parte jugable de la saga. En Fate/Extella: The Umbral Star, la sirvienta Nero y su maestro han ganado la guerra por el Santo Grial, adquiriendo el control sobre la computadora Automaton que tiene la capacidad de conceder cualquier deseo. Como prueba de su conquista y reinado han obtenido el anillo Regalia, con el cual gobiernan a los antiguos siervos enemigos; Sin embargo, se enfrentan a un nuevo villano que además de tener otro Regalia, posee una copia idéntica de nuestro protagonista, el maestro. Sembrando de dudas la existencia del personaje.

Fate/Extella: The Umbral Star analisis

La historia se cuenta desde las perspectivas de 3 sirvientes; Nero, Tamamo no Mae y Atila. Y además de la historia principal, el juego también incluye historias secundarias centradas en los otros sirvientes que nos acompañan extendiendo así los puntos de vista y alargando la duración del título de forma efectiva. Como si de un puñado de DLC’s se tratase. Por si fuera poco, el juego también dispone de un modo batalla libre que viene genial cuando queremos desahogarnos sin presiones y un modo galería bastante completo donde podremos disfrutar del detalle, movimientos y voces completas de todos los personajes que aparezcan en este curioso periplo.

Como he referido anteriormente, la importancia de la historia en Fate/Extella se convierte en un factor clave para entender y valorar el título de principio a fin. Y cuando digo «entender» también lo hago refiriéndome al idioma. El juego llegará a nuestro país completamente en inglés (voces y subtítulos), lo que lo convierte en una misión imposible para aquellos que no dominen la lengua de Shakespeare y una aventura bastante tediosa para los que lo chapurreen algo. Conviene enterarse bien de qué va el universo Fate (basado principalmente en la búsqueda del Santo Grial) para no verse envuelto en una trama tan compleja que termine agotando la paciencia entre batalla y batalla, porque posiblemente ese sea su punto más débil. Las batallas son rápidas, frenéticas e intuitivas, todo lo que se le exige a un juego de este calibre, pero cuando toda esa vorágine se acaba aparece un incómodo tiempo de entre guerras que, además de alargarse más de lo debido, restan ritmo en el juego.

La toma de decisiones, la relación tan estrecha con los sirvientes (en especial con Nero, cuya tensión romántica va incrementando con las horas y se convierte en una trama interesantísima), el desarrollo de la historia, de los personajes o el devenir del universo donde suceden los hechos, se sustentan en estos momentos de reposo que hacen de Fate/Extella algo más parecido a una visual novel que a un musou. Rondando las 10 horas de duración en su historia principal (sobre todo por la cantidad de textos que tendremos que leer) y con una rejugabilidad tan tremenda que siempre te va a apetecer completar la lista de logros, por lo que podemos hablar de casi 25 horas sin miedo a equivocarnos.

Si llegados a este punto todavía no sabes a qué tipo de juego te enfrentarás a partir del próximo día 20, tranquilo. Fate/Extella: The Umbral Star es un hack’n slash de acción, guerra y algo de estratégica centrado en el manejo de figuras históricas. Un machacabotones de toda la vida, con aires de visual novel y con ese toque japonés que siempre agrada y que para muchos se convierte en un referente de diseño y buen hacer.

El juego se basa en conquistar zonas ocupadas por los rivales, derrotando cantidades indigestas de enemigos  y lidiando con capitanes y bosses que nos pondrán las cosas algo más complicadas. Teniendo en cuenta que las zonas ya capturadas pueden ser nuevamente ocupadas si nuestros aliados no son capaces de defenderla, es muy probable que nos toque volver atrás a poner las cosas en orden. Posiblemente te encuentres en la situación de estar haciendo un nivel perfecto, pero la IA aliada te esté reventando el festín. Mal asunto. Conviene estar atento al mapa de la esquina superior derecha para controlar todas las zonas e ir metiendo palos a todo lo que se mueva. Y meter palos en Fate/Extella es bastante reconfortante.

Ya que hablamos de su jugabilidad conviene hacerlo también de su dificultad.  Quedará dividida al inicio de la aventura principal con 3 modos: fácil, normal y difícil. Siempre girando en torno a la cantidad de enemigos, la efectividad de nuestros golpes y al número de ítems que aparecen (que en más de una ocasión vais a necesitarlos como agua de mayo). En resumidas cuentas, Fate/Extella no es un juego complicado, pero sí va a requerir una atención especial a todo lo que sucede en pantalla. Juegos como Bayoneta o Kingdom Hearts (por no decir otros tantos), también basados en el continuo uso de combos, nos mantienen más centrados en lo que sucede próximo a nosotros, focalizando el interés en el personaje. Aquí más nos vale estar al tanto del mapa, la salud, los capitanes enemigos, los bosses o la aparición del objetos curativos, sino os queréis ver atrapados en un nivel durante horas. Fe de que os vais a desesperar un poquito, así que cuidado con su engañosa dificultad. Siempre atentos, soldados.

Subir de nivel a los personajes para ir mejorando sus estadísticas, los cuales podremos ir intercambiando instantáneamente a golpe de cruzeta, se convierte así en el objetivo primordial cuando empieza la acción. Combos y ataques especiales se unen para conseguir un festival tan frenético como adictivo, donde lo importante es calmar nuestra sed de limpieza conquistando todas las zonas del mapa. Algo que no se aleja demasiado de juegos con este mismo sistema, para ser sincero. Hyrule Warriors o la saga Dinasty han establecido parámetros realmente interesantes en el género, pero parece que con esta nueva entrega de la saga Fate han alcanzando un nivel casi inabordable en cuanto a la jugabilidad: simpleza y efectividad resumidas a la perfección en un musou atemporal que ya ha encandilado al público japonés y que (por qué no) puede hacerlo también en occidente. Bueno y breve, dos veces bueno, ¿verdad? Y si es portátil todavía mejor.

En el apartado gráfico las sorpresas también son mayúsculas. Fate/Extella: The Umbral Star corre a 1080p y a unos maravillosos 60fps que te van a hacer querer mucho tu consola PS4. Eso sí, al ser un juego potencialmente portátil, en espacios delimitados y con unos gráficos sin muchos alardes, todo parece encajar. Estamos ante un juego de PS VITA y eso se nota mucho en el desarrollo. Ya no solo por la densidad de las texturas y su apartado gráfico cel shanding, sino porque además todas las sensaciones que te deja como jugador de Playstation 4 giran alrededor de la premisa: esto en una portátil tendría que ser una pasada. Y lo es. La defenestrada VITA sigue cosechando unas ventas tan respetables en el país nipón que su catálogo de juegos no deja de crecer con títulos de notable calidad tal y como el que andamos analizando.

Fate/Extella parece ideado para que los usuarios de PS VITA disfruten del juego como si de un libro interactivo se tratase, con acción y estrategia, pero también con pasajes contemplativos y profundos que los mantenga unidos a la pantalla allá donde vayan. Ir jugando al título sobre la marcha potencia las virtudes y maquilla los defectos de una historia creada para ser releída y de la cual extraer diferentes conclusiones. Sus personajes son interesantes, el motivo principal de la historia también, la relación con los sirvientes se basa en una red compleja de emociones demasiado japonesas, pero que termina atrayéndote sin ni siquiera darte cuenta. Y si a todo esto le sumas un apartado musical sobresaliente con unos efectos de sonido que refuerzan la sensación de frenetismo y ansiedad en los combates, se obtiene un producto extremadamente recomendable para todo aquel jugador (con buen nivel de inglés) que ande con gana de más. Con ganas de descubrir nuevos horizontes en el singular, colapsado, pero siempre alucinante mundo de los videojuegos.

Fate/Extella: The Umbral Star aterriza en nuestras consolas para engordar el catálogo de juegos machacabotones que tanto echamos en falta. Lo hace tras casi 1 año de intensa y exitosa localización al inglés para hacernos partícipes de una historia inolvidable y tras demostrar (nuevamente) que el universo Fate forma parte de una comunidad de jugadores tan enorme y especial como fiel y exigente.

¿Os atrevéis a descubrir el fantástico mundo de Fate/Extella?

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