La Saga Metal Gear – Cap. 2: Infiltración en 3D (MGS1)

Pocas veces un videojuego creó tanta polémica, tantos amores, tantos odios. Hoy echamos la vista atrás en busca de uno de los mayores referentes de la industria, un videojuego pionero, revolucionario, demasiado peliculero para muchos, inolvidablemente épico para otros tantos. Una experiencia jugable, visual, sonora y emotiva que si consigue entrar dentro de ti, se convertirá en uno de esos juegos que te provocarán un empacho de nostalgia difícil de superar. Y si ya lo tienes dentro, la espiral de emociones empezará a dar tumbos en tu estómago con la música que te dejo a continuación.  Tanto que hasta para un servidor es difícil mantener el tipo y la objetividad, se hará lo que se pueda. Hoy dedicamos este ‘Cuarto y mitad de nostalgia‘ a la mítica saga: Metal Gear.

Nota del autor: Dispones de dos formas para disfrutar del capítulo, continuando leyendo este artículo o con la versión narrada de Youtube que dejamos al final de esta entrada.

Es difícil saber por donde empezar a hablar de un juego que marcó mi infancia, equiparable a Ocarina of Time o Super Mario 64.  Un juego que, si bien no inició la saga, si fue el primero en tres dimensiones y en tener una verdadera repercusión mundial. Supongo que la mejor manera es decir que el día D fue el 3 de septiembre de 1998 en Japón y el 24 de junio de 1999 en España. Esas fechas sin duda deberían ser recordadas y es que un juego distinto a todo lo visto anteriormente había llegado a nuestras vidas. Sí, teníamos juegos con historias profundas (Final Fantasy), juegos con mundos increíbles y jugabilidad única (The Legend of Zelda o Super Mario), pero por lo menos yo, no había tenido la sensación de sumergirme en una historia tan profunda en la que yo era el protagonista, yo era Solid Snake y mi joven vida de apenas 11 años giraba en torno a las instalaciones de Shadow Moses.

Metal-Gear-Solid-1

Lo que muchos no saben de Metal Gear Solid, es que su lanzamiento al principio no estaba destinado para PlayStation 1, sino para la 3DO. Sin embargo, con la disminución del apoyo para la plataforma, el juego fue finalmente trasladado a PlayStation.

A cada paso que dabas, las cinemáticas te atrapaban un poco más, ayudadas por el inolvidable doblaje al español, que por cierto se realizó en sólo 10 días, y en el que la voz de Alfonso Vallés convirtió a una generación entera a la religión Hideo Kojima.

Sí, lo sé, mi objetividad en este asunto es cuanto menos dudosa, pero aun hoy, 16 años después, no consigo sacarle frases negativas a este juego. Incluso sus excesivamente poligonales personajes siguen rebosando vida.

En Metal Gear Solid nos volvemos a poner en la piel de Solid Snake, que había estado de retiro en Alaska tras el incidente de Zanzibar Land. El antiguo grupo FOXHOUND amenaza desde la base de Shadow Moses con lanzar un ataque nuclear. Tu objetivo como siempre: infiltrarte y detener la amenaza intentando no ser descubierto. Tú solo contra un ejército entero de soldados modificados genéticamente.

Y es la genética la base de la historia de Metal Gear Solid. Por fin empezamos a entender la verdadera relación entre Big Boss y Solid Snake. La aparición de Liquid revela el proyecto ‘Enfants Terribles‘. Cierra los ojos si no quieres leer la siguiente frase: Solid Snake no es más que un clon creado en base a los genes del mejor soldado que había conocido la humanidad: Big Boss. Esta revelación es sólo una de muchas que conforman una de las historias de videojuegos más espectaculares que jamás haya tenido el placer de vivir. Naomi, Otacon, el aparentemente secundario Revolver Ocelot, Meryl, Campbell. Todos esos personajes girando entorno al Metal Gear Rex pasaron al subconsciente de todos los que lo jugamos en esa época. Pero qué coño, hasta las expresiones de Snake fueron míticas.

Pero no todo es historia en Metal Gear Solid como  defienden los que atacan a esta saga. Esta entrega amplió el concepto de infiltración a niveles nunca antes vistos. Cámaras de seguridad, enemigos más inteligentes, pisadas en el suelo, sonidos en la pared, camuflajes ópticos y un largo etcétera que hacían de la experiencia jugable un apartado igual de sobresaliente que el resto. Y es que se traspasó la llamada cuarta pared de manera magistral. La famosa escena de Psycho Mantis adivinando los juegos a los que jugábamos o moviendo el mando «con su mente» cambiaron la manera de entender los videojuegos.

maxresdefault (23)

Otro detalle curioso de Metal Gear Solid. Cuesta creer que, al principio, Christopher Randolph, la voz americana de Otacon, fuera la elegida para Solid Snake. El propio Otacon iba a ser en un principio un personaje gordo, que comía bollos a todas horas. Y en la persecución final, aunque la cuenta atrás llegue a cero, no ocurre nada, es sólo una estrategia del equipo para meterle más tensión a la escena.

Y podríamos estar así horas, hablando únicamente de esta entrega, pero debemos continuar. Cerremos Metal Gear Solid con el dato de más de 7 millones de copias vendidas en todo el mundo, nada mal.

Versión Narrada

https://www.youtube.com/watch?v=TI_WtuRrqfY

Deja una respuesta