La Saga Metal Gear – Cap. 5: Regreso al futuro (MGS4)

Pocas veces un videojuego creó tanta polémica, tantos amores, tantos odios. Hoy echamos la vista atrás en busca de uno de los mayores referentes de la industria, un videojuego pionero, revolucionario, demasiado peliculero para muchos, inolvidablemente épico para otros tantos. Una experiencia jugable, visual, sonora y emotiva que si consigue entrar dentro de ti, se convertirá en uno de esos juegos que te provocarán un empacho de nostalgia difícil de superar. Y si ya lo tienes dentro, la espiral de emociones empezará a dar tumbos en tu estómago con la música que te dejo a continuación.  Tanto que hasta para un servidor es difícil mantener el tipo y la objetividad, se hará lo que se pueda. Hoy dedicamos este ‘Cuarto y mitad de nostalgia’ a la mítica saga: Metal Gear.

Nota del autor: Dispones de dos formas para disfrutar del capítulo, continuando leyendo este artículo o con la versión narrada de Youtube que dejamos al final de esta entrada.

Llegados a este punto conocíamos los orígenes de Big Boss, sus motivaciones y las repercusiones que tuvieron estas en el futuro. Era el momento de cerrar la historia de Solid Snake, regresar al futuro con el Delorean de Kojima. Al 2014 para ser más exactos. Es en ese año cuando se desarrollan los acontecimientos de Metal Gear Solid 4, pero fue en junio de 2008 de nuestro calendario real cuando llegó a las tiendas de España.

Bajo el subtítulo de Guns of the Patriots, Metal Gear Solid 4 era una descarada y maravillosa sobredosis de nostalgia para el fan de la saga. Es complicado resumir las sensaciones del juego en pocas palabras, pero el simple hecho de hacernos regresar a Shadow Moses conseguía que cualquier fallo objetivo del juego se quedara en una simple anécdota. Nada puede ganar a la nostalgia.

Pero no todo es nostalgia en Metal Gear Solid 4. La elaborada historia que se había ido desarrollando durante más de una decada se cerraba ahí. Todos los huecos argumentales solucionados, todas los personajes desenmascarados, las mentiras desveladas, todo Metal Gear comprimido en seis actos magistralmente narrados. Muy peliculero, sí, pero un peliculón. Todo ello con la jugabilidad de Metal Gear Solid 3 (sin las mecánicas de supervivencia) y con un Snake envejecido por culpa de la degeneración genética por su condición de clon. Una última misión para el bueno de Snake.

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En cuanto a la historia, el juego nos situaba en el año 2014. En ese año la guerra ha cambiado y mucho, como bien nos dice Snake al principio del juego. Los soldados son ahora peones de una extensa red controlada por una inteligencia artificial que amenaza con destruir toda la libertad humana, extendiendo su sistema de nanomáquinas a la población civil. El legado de Zero, o su particular forma de cumplir los deseos de The Boss.

Por otro lado tenemos a Liquid, o más bien a Ocelot convencido de ser Liquid, empeñado en cumplir su venganza. Vencer a Snake, hacerse con el control del mundo y ser el único «Big Boss«. Pero al final todo esto esconde multitud de matices y subtramas que si no consiguen hacerte explotar la cabeza por sobredosis de información, te harán levantarte y aplaudir la increíble historia de Metal Gear en su totalidad.

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Es cierto que el juego peca de lineal y peliculero. Pero amigos míos, cuando un juego consigue que sientas verdadera lástima y empatía por un protagonista que has visto evolucionar a lo largo de más de una década, no se le puede poner ningún pero. Ese sentimiento justifica cualquier fallo.

Y es que me ocurre algo parecido que con Metal Gear Solid 1, podría estar horas hablando de este juego. De cómo lavó la imagen de Raiden, de cómo personajes que parecían insignificantes vuelven para ser parte fundamental de la historia. De la batalla entre Liquid Ocelot y Snake, con las bandas sonoras de cada juego sonando de fondo. Del inesperado regreso de Big Boss o, simplemente, de cómo Otacon sufre para contestar la inocente pregunta de Sunny.

Versión Narrada

https://www.youtube.com/watch?v=llizk1hrAtU

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