Las aventuras de un Link en calzoncillos [parte 2]

Hace unas semanas les hablaba de mis experiencias al jugar The Legend of Zelda: Breath of the Wild con Link usando solamente los calzoncillos con los que se despierta al salir del altar de la resurrección. En ese artículo les comentaba que hay muchas misiones, alternas y principales, diálogos e incluso expansiones de inventario, a las que no se puede acceder a menos que Link esté usando algo de ropa. Porque en un juego en el que Nintendo da tanta libertad al jugar, algunos personajes (NPC’s) te dan lata negándose a hablar con una persona tan indecente que solo usa calzoncillos en su aventura por Hyrule.

Pero también les comentaba que para mi, esta es la mejor forma de jugar Breath of the Wild, y esto se debe a la dificultad y la explotación de todas las mecánicas que el equipo del director Hidemaro Fuyibayashi y el productor Eiji Aonuma pusieron en la aventura más reciente y revolucionaria de la franquicia.

Breath of the Wild es un juego difícil, los enemigos son más fuertes y causan buen daño desde el inicio, los tres corazones con los que empezamos serán insuficientes contra los Bokoblin incluso, y conforme avancemos encontraremos enemigos más fuertes, los enemigos derrotados cuando revivan regresarán también fortalecidos, usando armas más poderosas, etc. Pero todo esto se compensa con el hecho de que Link también irá encontrando armas más fuertes y armaduras más resistentes, las recetas que podremos crear nos darán más ataque o más defensa y así enfrentar hasta a un Lynel se convertirá en algo más sencillo. Hacerlo en calzoncillos es un suicidio.

A esto también hay que sumarle lo inclemente que es Hyrule en diferentes zonas: tormentas eléctricas, frío congelante, calor sofocante, un volcán en el que literalmente Link se prende en llamas. Para todas las situaciones hay ropa que te ayuda a evitar todos estos problemas, pero también hay comida que tiene el mismo efecto, aunque temporal.

Es por todo esto que si lo ven bien, jugar en calzoncillos es el verdadero modo difícil. Nada de usar ropa para aguantar el frío y aumentar tu defensa para después comer un platillo para aumentar tu ataque contra un Lynel, no, en calzoncillos debes tomar la decisión, ¿me alimento con algo para mejorar mi defensa, mi ataque o aguantar el frío? Esto fuerza al jugador a siempre estar bien abastecido con ingredientes sobre todo para resistir las inclemencias del clima, el daño recibido prácticamente todo el tiempo (si es que decides no comer platillos que aumenten defensas) será el máximo, por lo que un error mínimo es la diferencia entre seguir vivo o ver por millonésima vez la pantalla de Game Over.

Jugar el juego con Link en calzoncillos obliga al jugador (más si decide no usar ninguno de los corazones extra) a tener reflejos felinos, no debes equivocarte ni una sola vez para evitar morir y al final, eso te convierte en un Link al que es casi imposible hacerle daño en combate, llevándolo al nivel de verdadero héroe de leyenda (solo hay que ignorar todas las veces que sí moriste). Si a esto se le suma un inventario limitado verán que sin DLC este es el verdadero Master Quest: sin ropa, sin expandir corazones ni stamina, con inventario limitado. Y si compran el DLC con el modo de dificultad extra, bueno, creo que bien valdría la pena bautizar este reto autoimpuesto como el Legend Quest.

Pero esta dificultad añadida también se puede ver en el uso por ejemplo de la runa para congelar, ya que podemos subir cascadas de esta forma (muy tedioso) en lugar de usar la armadura Zora. Esto es más tedioso que difícil, pero para quien juega exclusivamente en calzoncillos es algo que tiene que aguantar.

Creo que Nintendo justo merece la pena reconocimiento por atraverse a hacer esto con una de sus franquicias fráncamente más fáciles, porque los últimos juegos de The Legend of Zelda eran muy fáciles y en este tenemos la opción de hacerlo tan fácil o tan difícil como queramos y hacerlo en calzoncillos, sin duda, es la forma de hacerlo lo más difícil posible.

Deja una respuesta