Los videojuegos siempre mejores con amor y amistad

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¡Queridos lectores! ¡Feliz día del Amor y la Amistad o San Valentín! Espero se la hayan pasado muy bien o se la sigan pasando, no importa cuándo nos lean espero este artículo sea de su agrado.

Durante mucho tiempo uno de los principales estereotipos del videojugador implica a una persona, no muy atlética, jugando en solitario, encerrado en su casa. Sigo sin explicarme que este estereotipo se mantenga, simplemente hace unos años había que ir a una sala de arcadias y ver que la actividad de jugar videojuegos no es algo que por regla se haga en solitario. Hoy día, ir a una convención de videojuegos, a uno de los tantos bares o restaurantes temáticos o ver en internet algún grupo dedicado a ello, nos mostrará que para nada somos personas solitarias, aunque claro que las habrá, pero no es la regla. Los jugadores se reúnen gracias a los videojuegos, hacen amistades y hasta se enamoran gracias a ellos.

torneo de overwatch

Mi primer gran amistad, a los 6 años, se fortaleció gracias a la NES. En la secundaria muchos amigos nos reuníamos para pasar horas jugando Pokémon Stadium, Mario Kart 64, Resident Evil 3 (bueno, yo los veía), Super Smash Bros., etc., e incluso con chicos con los que seguro de otra forma nunca hubiera hablado se convertían en amigos gracias a esta actividad. Durante la universidad, donde casi todos tus compañeros son nuevos, mi gusto por los videojuegos me ayudó a encontrar rápidamente un grupo de amigos. Gracias a estos amigos me hice fanático de Halo, hablábamos de la historia, nos reuníamos los sábados para jugar, y cuando de vez en cuando queríamos algo diferente los juegos de peleas eran diversión asegurada. Después jugaba con mi novia y mi hermano y pasábamos también horas de diversión, no eramos muy buenos, pero eso no era lo importante.

A pesar de este juego nunca hubo peleas… permanentes

Desde bachillerato formé otro grupo de amigos y hasta la fecha los videojuegos forman una parte importante de nuestras actividades juntos. Pasar horas jugando FIFA, Mario Kart, Super Smash Bros., Mortal Kombat, Street Fighter, Guitar Hero, etc., e incluso no dormir era algo usual; la edad y otras actividades ya nos pesan, eso sí. Claro que no nos limitamos a ello, vamos al cine, vamos al bar, a comer, a jugar fútbol (aunque tenga algo de tiempo que no), etc. Sobre todo con un amigo comparto más gustos, y los otros tres se ponen celosos, porque en repetidas ocasiones terminamos jugando uno contra uno en Super Smash Bros., o porque somos un equipo más coordinado en FIFA, pero no se preocupen amigos, hay amor para todos, digo, amistad.

Personalmente disfruto mucho de los juegos para un jugador, pero nunca los prefiero si tengo la oportunidad de jugar acompañado. Los videojuegos siempre son una forma muy divertida de pasar el tiempo con mi hermano, con quien no solo comparto el gusto por ciertos juegos, sino la nostalgia por los títulos que jugamos de niños, como Donkey Kong Country, cuando lo engañaba que estaba jugando y le daba el control desconectado… él tenía 3 años, se caía al primer precipicio, no me juzguen (seguro los que sean hermanos mayores también lo hicieron). Afortunadamente con los años adquirió suficiente habilidad, y un juego con el que recuerdo podíamos pasar horas y horas jugando y riéndonos fue DKC: Tropical Freeze, además de obviamente todos los Super Smash Bros. o Mario Kart, donde el amor y odio fraternal va y viene de una pelea y de una carrera a otra.

Evidentemente también corrompí a mi novia, quien no era muy usual que jugara juegos, y ahora tiene que escucharme todos los días hablando de ellos. Además de que también comenzó a jugar más seguido y unos de nuestros juegos favoritos eran Halo Reach y Halo 4, nos aventurábamos juntos, nos cuidábamos la espalda y aunque no nos iba muy bien en la partida ocasionalmente, esos momentos que compartíamos y nos divertíamos haciendo explotar gente son irreemplazables (creo que nunca olvidaré una granada que me pegó en el casco mientras la saludaba amablemente en un partida todos-contra-todos). Hablo en pasado porque el Xbox 360 murió y ya no podemos jugar esos juegos, pero afortunadamente nos queda el Wii U y otros tantos juegos que disfrutamos juntos.

Evidentemente nuestros Mii también son novios

Los juegos siempre son más divertidos al compartirlos con nuestros amigos, hermanos o con nuestro amor. Esas experiencias, esas amistades que se forjan con un multijugador local, en línea, o incluso a través de foros compartiendo nuestros gustos mutuos con otras personas, que llevan a algunos a conocerse en persona y hacer la amistad una realidad son insustituibles y en muchas ocasiones más honestas, ya que comparten la misma pasión.

Así que, demuéstrenle a quienes quieren su amor, y comenten con nosotros sus experiencias, estoy seguro que este artículo resonará en muchos.

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