La mejor versión del tema Wilderness de Golden Axe

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Quizá el título de la canción no te diga nada, pero mucho me extrañaría que no empezaras a tararear en voz alta su pegadiza y épica melodía principal a poco de pulsar «play». Lógicamente, esto ocurrirá siempre y cuando hayas jugado a este clásico arcade de Sega. Si no lo has hecho, no huyas: tienes una deuda pendiente como jugador. Quédate, imprégnate de esta magnífica pieza musical y, cuando hayamos terminado, bájate un emulador en condiciones y ponte a jugar hasta que te salga humo de los dedos (a ser posible, en compañía de otro valeroso guerrero que se preste a acompañarte en tan peligrosa aventura). Golden Axe, además de poseer una imaginaria épica que bebe descarada y orgullosamente de una obra tan exitosa como Conan y contar con una jugabilidad a prueba de bomba, luce una banda sonora sencillamente espectacular, algo habitual en la Sega de los ochenta y noventa. Por entonces, la compañía nadaba en las aguas del rock, el metal y la instrumentación pesada para reforzar el énfasis radical de la mayoría de sus juegos. Así, durante nuestra lucha nos acompañan algunos de los temas más contundentes y medievales de cuantos podíamos escuchar en el momento, y esto no hacía sino empujarnos aún más hacia ese combate final con el todopoderoso Death Adder, armado con su imponente hacha dorado.

Golden Axe

De todos estos temas que componen la banda sonora del título, Wilderness es la que atravesaba con mayor facilidad nuestra corteza cerebral para quedarse a vivir ahí, sin permiso ni concesión, para los restos. Tanto si descubríamos por primera vez este beat’em up, como si ya dominábamos todas las técnicas y poderes de cada protagonista, el primer nivel se abría ante nosotros con su poderosa melodía, haciéndonos sentir como auténticos héroes y dejándonos marcados, sin saberlo, para siempre. Como es de recibo en un caso de semejante éxito, no faltaron las adaptaciones del título para sistemas caseros y, aunque no todos ellos poseen la misma calidad, hay una en particular que yo considero especialmente terrible en cuanto a jugabilidad, pero que, sorprendemente, cuenta con una versión de calidad brutal de este Wilderness. De hecho, lo convierte en el tema que suena durante los créditos iniciales y no en un fondo para la partida. ¿Por qué? Por dos razones: la primera es que el sistema, debido a su limitado poder técnico y escasa memoria disponible, fuerza una ausencia de música durante la partida. Si tienes la edad suficiente, seguramente ya tendrás un sospechoso a la vista. La segunda razón es que, a tenor del resultado, poco podía hacer la música de los créditos que escuchamos en la obra original ante esta maravilla. Pero antes de resolver el acertijo, escuchemos la versión original que nos acompañaba en el salón recreativo de turno:

Esta versión no suena mejor que las otras. No puede, sencillamente, ya que es reproducida con un chip de sonido antediluviano (AY-3-8912) que, lógicamente, queda muy lejos de lo que puede hacer el hardware de una máquina recreativa, una consola de 16-bit o una bestia parda en el ámbito musical como el Amiga 500. Considero esta versión mejor que las otras por otras razones más importantes que las puramente técnicas. Ya no es solamente una cuestión de dificultad, por llevar un tema nacido en el arcade a unos 8-bit condicionantes. No se trata de conseguir el mismo efecto que se ha podido disfrutar en una máquina superior, superando límites a nivel de hardware. Es otra cosa, a menudo infravalorada: pasión por tu trabajo.

Golden Axe

Un tal Tiny Williams decidió que arrojar sin más la partitura hacia las entrañas de nada menos que un ZX Spectrum de 128K era insuficiente. Imaginó una introducción a esa melodía principal; una línea melódica lenta, oscura y decadente. ¿Por qué? Porque la historia de Golden Axe es exactamente eso, hasta que llegan nuestros héroes para darle la vuelta a la tortilla. Es una decisión perfecta e inteligente. El compositor entendió que el desenfreno de un combate entre poderosos guerreros y fantásticas y temibles criaturas del averno era el resultado de un reinado de terror previo, por parte de un enemigo imbatible, de inmensa maldad y siniestra leyenda. Más aún, ese comienzo desesperanzador conduce a un silencio musical de varios segundos que precede a una todavía mejor versión de lo que sí pudimos escuchar en otros sistemas superiores. ¡Que no, que no estoy loco! Por supuesto, la música, como arte, depende en gran medida del que lo experimenta, pero, sinceramente, creo que es mejor a todos los niveles excepto en lo que respecta a la calidad de los samples Estos son limitadísimos, pero con un poco de imaginación podréis vislumbrar lo mismo que yo: si alguien convirtiera esta versión para otras placas de sonido más capaces, le daría 100 patadas a la original en todo, sin excepción.

No digo más. Os dejo con mi idolatrado Wilderness en Spectrum.

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