[Opinión] Dark Souls 1 – El comienzo de una aventura

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Este va a ser el primero de una serie de 3 artículos sobre la saga Dark Souls. Escribiré una extensa review por cada entrega de esta trilogía, con un artículo final en el que expresaré mi opinión definitiva sobre esta saga, sus partes y su futuro. Expulso fuera del carro a Demon’s Souls y a Bloodborne. La razón más obvia es que no tengo ni una PS3, ni mucho menos una PS4. Es una auténtica pena, pero no puedo permitirme comprar una consola. Quizás algún día, pero no por ahora. También es que, si me tuviera que salir a otros juegos relacionados, tendría que remontarme a King’s Field, que es en lo que se inspiró Demon’s Souls, además de otras referencias. Así que mejor no. Prefiero centrarme en las referencias narrativas. Sin más dilación, tenéis aquí mi review de Dark Souls.

Aquí tenéis los enlaces a la segunda y a la tercera parte: Dark Souls II – El hijo renegado y Dark Souls III – El amargo sabor del final del viaje

Antes de empezar, y ya paro con los prefacios, veo necesario indicar que es mi opinión sobre el juego. Intentaré ser lo más imparcial posible y enseñar lo bueno y lo malo, pero no deja de ser una recomendación basada en mis preferencias personales y mis experiencias. No os quejéis en los comentarios o en Twitter de que digo algo que no os gusta, porque esto es como es. Sé que esto es algo obvio para muchos, pero la comunidad de Dark Souls es TREMENDAMENTE tóxica y muy agresiva contra aquellos que se oponen. Por lo tanto, pido que os relajéis y que penséis sobre mi reflexión. Ahora sí.

Asumiré que os sabéis la historia, al menos habiendo terminado el juego completo. Yo no he jugado al DLC, porque cuando terminé la historia principal desinstalé el juego lo más rápido posible y se me pasó, así que me centraré en eso.

Dark Souls. ¿Quién no conoce esta saga? En los últimos años ha ascendido entre todas las demás y se ha coronado como un bloque de originalidad en un mar de repetición. Irónicamente, la propia saga de Dark Souls se ha convertido en una fórmula que hemos visto aparecer en muchos juegos, con más o menos cambios. The Surge, Nioh, Dragon’s Dogma, Salt & Sanctuary, pero ninguno ha conseguido alcanzar al Dark Souls. Es, simple y llanamente, imposible.

La razón es bastante simple. El complejo mundo que Hidetaka Miyazaki tejió es único en el medio. Es la visión de un japonés de la cultura medieval europea. Al igual que Berserk, se asienta sobre bases como El Señor de los Anillos, el Cantar del Mio Cid, El Anillo del Nibelungo, San Jorge de Capadocia y el dragón, Tirante el Blanco, las Leyendas del Rey Arturo… Ojo, no estoy diciendo que se haya inspirado directamente en estas obras. Las pongo como los ejemplos más representantes del género al que pertenece Dark Souls: la epopeya medieval europea.

Y si no me creéis, ¿en qué consiste Dark Souls? Lordran es una tierra de caballeros andantes armados con pesadas armaduras y armas que combaten monstruos salidos del folclore europeo como los dragones, los demonios infernales, las gárgolas o los minotauros. La tierra está poblada por enormes ciudades de estilo gótico, gobernadas por magníficos y sabios reyes y sus familias. Se podrían escribir cientos de artículos sobre las influencias de Dark Souls, pero lo dejaremos por aquí.

Mi punto es, que el mundo de Dark Souls es lo que lo diferencia realmente de otros juegos que han tomado su fórmula. Ni Nioh, ni The Surge ni ningún otro podrán alcanzar su nivel, porque ninguno es capaz de crear semejante ambientación ni de inmergir al jugador de la misma manera en lo que lo hace Dark Souls. Dark Souls te mete de lleno en un mundo de fantasía oscura que te envuelve.

—————————— ALERTA DE SPOILERS ——————————

No voy a repasar la historia porque estaréis hartos de oírla. Y sino es el caso, ya estáis tardando en jugar o, por lo menos, veros el juego en YouTube. Básicamente, nos presenta una premisa: somos los elegidos para salvar al mundo de la amenaza de la oscuridad. Pero a medida que avanzamos esta premisa es contradicha, pues hay personajes que nos revelan que realmente la oscuridad debe controlar el mundo pues es el desarrollo natural del universo. Pero esto también puede ser mentira, porque vemos constantemente los efectos negativos del Abismo en la gente de Oolacile.

—————————— ALERTA DE SPOILERS ——————————

Esta ambigüedad moral y narrativa es magnífica. Es imposible saber qué pasará al final porque así queda un vacío imposible de rellenar que deja espacio a cientos de interpretaciones. Y Dark Souls es consciente de la importancia de esto, y se esfuerza en mantenerlo, haciendo uso de las descripciones de objetos. Las historias que cuentan los NPCs con sus diálogos la mitad del tiempo son, o conjeturas y leyendas o mentiras. La verdadera historia se compone de pequeños fragmentos extraídos de las descripciones del inventario de los diversos objetos, hechizos…

Además, Dark Souls busca contar esta historia de la manera más inmersiva posible, así que para eso presenta un enorme mundo cohesivo y conectado, con un sentido espacial y narrativo. Las diferentes zonas se conectan entre ellas mediante un camino lineal y una serie de atajos paralelos que permiten ahorrar tiempo y moverse con un poco más de libertad. Me ha parecido uno de los diseños más inteligentes, si acaso un poco cansinos, de un mapa. Mientras que la mayoría de juegos de mundo abierto te presentan un vasto espacio a recorrer, la naturaleza del mapa de Dark Soul permite eliminar la morralla de las misiones secundarias innecesarias para ofrecer una experiencia de juego más constante y concentrada. La única pega que le encuentro es que puede resultar molesto. Hasta que no conseguimos la Vasija de los Señores no podremos teletransportarnos entre hogueras. No me estoy quejando de esto (de hecho, prefiero que obligue al jugador a conocerse el mapa y observar con mayor detalle el escenario a que directamente le permitan saltarse esos fragmentos), pero si querían hacer algo así, por lo menos intentar que resulte igual de entretenido en todas las zonas. Al menos es un muy buen intento que hecho mucho de menos en las secuelas.

Ahora llegamos a lo importante: el juego. Dark Souls tiene un sistema de combate basado en el enfrentamiento contra enemigos más poderosos que el protagonista. Estos atacan con patrones bastante fáciles de predecir, así que consiste en atacar en el momento justo en el que hay una apertura. El juego recompensa la toma de decisiones y la habilidad.

En principio.

Os seré sincero, no he disfrutado jugando a Dark Souls. Excluyendo algunas zonas como Anor Londo, el Burgo de los No Muertos y el Jardín Tenebroso, la mayoría del juego se me ha hecho tremendamente aburrido. Mi experiencia de juego ha sido la siguiente:

  • El enemigo X es susceptible a backstab. Le rodeo por un lado (muchas veces sin necesidad de esquivar) y le hago un ataque crítico por la espalda. Repetir.
  • El enemigo Y es susceptible a parry. Me pongo de frente, veo su ataque y la trayectoria 10 años antes de que me dé, bloqueo con mi escudo (o daga de paradas), riposte. Repetir.

Y así todo el juego. Excepto con los bosses. Con muchos bosses he sudado la gota gorda porque no podía hacer nada. Veréis, en Dark Souls hay dos maneras de jugar. O te pones armadura y armas pesadas y te subes todo fuerza para reventar a los enemigos de un golpe (moviéndote todo el juego como una tortuga con problemas mentales), o te pones armadura y armas ligeras y no haces una mierda de daño con la mayoría de armas, pero te mueves como un ser humano. La táctica de tank te vuelve casi invulnerable cuando llegas a la mitad del juego, porque tienes un poise (estabilidad) y unas defensas altísimas. Eso y un escudo grande y no sufres daño alguno. Entonces el juego se reduce a bloquear y atacar en intervalos. El riesgo es mínimo.

Ahora, si quieres jugar con un poco de desafío, no puedes. No hay un nivel intermedio como pasa en Dark Souls II y III. Si te pones armadura ligera, mueres en un par de golpes, así que tienes que esquivar como si no hubiera un mañana. Pero como tampoco haces daño, la pelea se alarga tanto que inevitablemente algún golpe vas a recibir, así que es muy fácil morir. Y el problema radica en el sistema de peso, que es sencillamente ridículo. Si llevas un 14.9% del peso máximo, vas como un cohete. Si llevas 15% eres un barril lleno de pescado. Os lo juro, he llegado a desesperarme porque hacía fatroll por llevar un sombrero de tela que pesaba 0.2 kilos. Tenía que elegir si quería ir protegido o si quería hacer daño, lo cual es una mierda.

Además, la variedad de posibilidades en cuanto a builds (clases personalizadas: conjuntos de armas, armaduras, hechizos, estadísticas y otros datos creados por la comunidad) es tremendamente reducida. Para empezar, no puedes usar dos armas al mismo tiempo. Además, sólo puedes llevar 2 armas en cada mano y 2 anillos en total. Eso es un peñazo. Y he visto gente decir que tanto esto como lo del peso es “más realista”. Es super realista subir de nivel devorando las almas de los enemigos caídos y poder llevar en el inventario cientos de objetos que aparecen de la nada, así como que una mujer delgada de 1.5 metros cargue con un espadón de más de 20 kilos cada uno en cada hombro. Vamos, por favor.

Entiendo que habrá a quien le guste esto. Es una dificultad añadida, pero a mi me parece que es tan sólo una limitación para el jugador. Además, la cantidad de armas y armaduras es bastante baja, habiendo muchas más (y más bonitas y mejor diseñadas) opciones en las entregas posteriores. Y, aun así, hay cosas que me gustan más en este juego. Los anillos por ejemplo. Dark Souls tiene anillos únicos que no salen en ningún otro juego de la saga. Hay un anillo que te vuelve parcialmente invisible, otro que cambia la animación al rodar para que sea una voltereta lateral más rápida, otro que elimina las penalizaciones al moverse por zonas inundadas. Además, hay muchos anillos que suben ciertas estadísticas a costa de aumentar las debilidades. Eso obliga a escoger con cautela y dinamiza la experiencia, por lo que lo hecho mucho de menos en las secuelas.

Y aparte de todos esos problemas, es que además el propio juego me resulta aburrido. Los bosses en general me resultan bastante mediocres. Me parece bastante curioso que la gente critique Dark Souls II por tener muchos bosses humanoides o de tipo caballero, para luego alabar Dark Souls por tener más bosses de tipo monstruo. ¿En serio? Asumo que porque son más originales. Vamos a ver. Algunos bosses monstruosos del Dark Souls:

  • El Demonio del Asilo. Nos enfrentamos a él tres **** veces, cada vez más aburrido porque abusa de ataques en área y es un coñazo.
  • La Mariposa Lunar. Si eres cuerpo a cuerpo necesitas invocar a Beatrice para que te ayude, porque si no te vas a pasar un rato largo esperando para golpear.
  • El Demonio Ciempiés. ¡Qué divertido es jugar en la lava!
  • La Descarga Incesante. Una basura. Te escondes en un hueco y cuando lanza su brazo le das un par de ataques.
  • El Dragón Boquiabierto. No hace falta ni esquivar. Te colocas detrás y le vas dando golpes mientras da vueltas en círculos. Si necesitas curarte, sólo tienes que ponerte delante, él se prepara para cargar y puedes ponerte a jugar a las cartas mientras tanto.
  • El Lecho del Caos. No. Simplemente, no.

Los pocos que me gustaron fueron Ornstein (Smough es caca), Sif y Gwyn. El resto me aburrieron a más no poder. Me limitaba a dar un par de golpes y echarme atrás, sin hacer daño suficiente como para sentir que estaba haciendo algo más que cosquillas. Y en el caso de jefes como Queelag, ni eso funcionaba porque lanzaba ataques muy poderosos de manera aleatoria y me mataba sin tener la oportunidad de anticipar el ataque y esquivar.

En definitiva, me parece que Dark Souls es un juego terriblemente sobrevalorado. En su momento (hace ya casi 7 años) fue una revolución igual que lo fue Demon’s Souls antes que él. Pero ambos juegos han envejecido muy mal. Hay muchísimos problemas presentes que simplemente se aceptan como si no fueran nada. El online por ejemplo. Para jugar a Dark Souls con amigos hay que usar un mod. Creo que no ha quedado lo bastante claro. Si quieres jugar con personas específicas tienes que instalarte un programa de terceros. Y la gente lo prefiere al sistema de Dark Souls II. Realmente no entiendo cómo pueden simplemente aceptar la ausencia de algo QUE DEBERÍA ESTAR DE BASE. Recordemos que este juego lleva más de 6 años en Steam a 20€ y que FromSoftware no ha sido capaz de ofrecer una solución oficial. Y eso en el online, pero estamos olvidando que Ciudad Infestada va a 15fps la mayor parte del tiempo. Ni siquiera la Xbox One X (la consola más potente de la historia) puede conseguir 30fps estables en todo momento. Es ridículo. Como también es ridículo que me tenga que poner otro mod para arreglar, no solo el rendimiento, sino también los controles.

Bueno, ¿pues sabéis qué? Yo me he pasado los tres Dark Souls con ratón y teclado, y además el Dark Souls ha sido SIN el mod que arregla los controles. Y ha sido un infierno en muchas zonas. Y ni se os ocurra decir: “Pues cómprate un mando”. Si me he comprado un **** ordenador, es para jugar con ratón y teclado. No me he gastado el dinero para luego gastar AÚN MÁS (porque anda que no son caros los jodidos mandos) en un mando que no debería necesitar. Si el juego sale EN PC, sale para ser jugado BIEN EN PC. Si no, que siga en consola.

Pero, entonces, ¿es una mierda? Pues… No. El juego en sí no es malo, simplemente está fatalmente desaprovechado. Es muy obvio que el juego es demasiado largo. La mejor parte del juego es Anor Londo, la mitad. A partir de ahí, va de mal en peor. Izalith Perdida es un vertedero de enemigos y jefes reciclados sin orden, la Tumba de los Gigantes es un maldito laberinto lleno de esqueletos y nigromantes y Nuevo Londo es una de las zonas más asquerosas y horribles que he tenido el placer de atravesar.

Pero recomiendo jugarlo. Al menos una vez. Yo no creo que vuelva a jugar en lo que me queda de vida, pero quizás a vosotros sí que os guste. Pero, por favor, no forméis parte de la horrenda comunidad de fanboys. Si os gusta el juego, al menos analizad todos los problemas que tiene, en lugar de olvidarlos y defenderlo a ultranza como el mejor juego del mundo (que no lo es, NI DE COÑA). Pero si podéis pasar por alto sus fallos, es una experiencia interesante. Ha habido momentos en los que me he olvidado de que estaba jugando y me he metido de lleno, admirando los escenarios. El resto del tiempo ha sido un horror, eso sí.

Nos veremos en el análisis del Dark Souls II la semana que viene.

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