[Opinión] Dark Souls 2 – El hijo renegado

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Ya puedo oler la sal supurando…

¿Qué tal amigos? Vuelvo esta semana con la segunda entrega de esta maravillosa trilogía de juegos. Por si no lo leísteis la semana pasada, publiqué un artículo en el que cuestionaba la grandiosidad de Dark Souls y si realmente era tan bueno como se pensaba. Bueno, pues esta vez voy a hacer lo contrario. Voy a cuestionar si Dark Souls II realmente es una basura (como la mitad de los fans de la saga aseguran) o si realmente no está tan mal.

Además, ya está el enlace al artículo de Dark Souls III – El amargo sabor del final del viaje

En este caso, sí que me he pasado el juego entero, DLCs incluidos. De hecho, ya voy por NG+2 y más de 210 horas jugadas con el mismo personaje.

Allé voy!

Dark Souls II es probablemente la secuela más desprestigiada e infravalorada de la historia de los videojuegos. Cuando salió, la gente esperaba un clon de Dark Souls con nuevos bosses, lo cuál es sencillamente estúpido. En primer lugar, porque Hidetaka Miyazaki no se encargó de dirigir el proyecto (estaba ocupado con Dark Souls III y Bloodborne), sino el mal llamado “Equipo B”, dirigido por Tomohiro Shibuya y Yui Tanimura. Estos sentían un profundo respeto por el Dark Souls original, por lo que intentaron hacer algo que estuviera a la altura, manteniendo una presencia original. En mi opinión, lo consiguieron. En la opinión del resto de la humanidad, la cagaron.

Cierto es que desde el principio se les fue bastante la pinza. El juego iba a ser casi el doble de largo, con un mundo abierto (ojo, que no no-lineal como acabó siendo), monturas, con decenas de jefes, más armas y armaduras, un modo multijugador constante (tipo MMO) … Pero obviamente, esto se les fue de las manos. El equipo de desarrollo se dividió en pequeños grupos para poder trabajar más rápido, teniendo que reducir considerablemente las ansias e ideas que tenían en un principio. Así quedó como resultado un juego cuyas zonas tenían una EXAGERADA diferencia en términos de diseño.

En Dark Souls (al menos durante la primera mitad), el diseño y la curva de dificultad se mantenían relativamente constantes. Tenías una ciudad humana, un bosque encantado, una fortaleza y una ciudad divina que mantenían una arquitectura y diseño propios, pero con una relación coherente (en parte por la conectividad). En Dark Souls II se fue todo a la mierda.

Tienes un pequeño poblado muy detallado con un entorno hermoso y cuidado junto a un bosque que lleva a una fortaleza (con un entorno más mediocre) y más o menos se mantiene la coherencia. De vuelta en Majula, vas por un pasadizo y en un par de minutos llegas a una ciudad inundada (preciosa y fantásticamente bien diseñada, eso sí) que parecía estar a una distancia considerable, luego bajas por un ascensor por debajo del nivel del mar y llegas a un puerto en una gruta (¡¡¡También por debajo del nivel del mar!!!). Y es famoso el caso del reino de lava en la cima de un molino. La coherencia se va a Parla para no volver, y no sólo en términos de diseño. La curva de dificultad es más accesible que en el primer juego, pero hay zonas que tienen picos tremendamente altos. Un ejemplo sería el Santuario de Amana, que es la zona más asquerosa y **** horrible del juego, sobre todo porque está inundada, pero sin el anillo de hierro oxidado de Dark Souls. Esto mata un poco la sensación del juego y te dan ganas de dejar de jugar para siempre.

¿Significa todo esto que Dark Souls II es peor que Dark Souls? En absoluto. De hecho, en muchas cosas es muy superior al original. Para empezar, es 25 veces más estable (por lo menos). En más de 230 horas jugadas, las pocas veces que me han dado bajones (por culpa del **** Windows 10 comiendo un 40% de capacidad del procesador) ha sido de 60fps constantes a 45. Los terrores de Ciudad Infestada son cosa del pasado. Y no sólo funciona mejor, sino que funciona mejor VIÉNDOSE mejor. La iluminación es genial y tiene unas texturas bastante buenas (en la mayoría del juego…).

Los controles son infinitamente mejores. Por mucho que se queje la gente, usar ratón y teclado para jugar a Dark Souls II no es ni una cuarta parte de lo malo que es usarlos para jugar a Dark Souls. La cámara con ratón ya no se mueve como si fuera un joystick forzado. Aunque sí que es cierto que siguen siendo bastante mediocres. La responsividad deja mucho que desear, con un delay (retraso de respuesta) bastante agudo. En algunos jefes tuve que instalarme un script para que la respuesta fuera más rápida porque no me daba tiempo a esquivar. Otra cosa que no me gusta es que el juego encadena acciones. Si pulso dos veces seguidas los el botón de ataque y luego el de esquive, realizará primero los dos ataques y luego esquivará. Es bastante molesto, porque arrastra las acciones en vez de cancelarlas. Es una pena, pero no va a cambiar. Los desarrolladores japoneses no se suelen esforzar en las versiones de PC, pero esta al menos tiene un rendimiento excelente.

El online es muy superior al de Dark Souls. Para empezar, FUNCIONA. Sin necesidad de un mod de la comunidad. Además, tiene soporte para más personas y es mucho más divertido, con más interacciones gracias a las nuevas posibilidades. Y hablando de posibilidades…

Ese es mi personaje ^_^

La cantidad de builds (no pienso explicar qué es de nuevo) es abrumadora. Mi personaje principal empezó como una hechicera mierdosa y ahora es un caballero negro de armadura pesada con multitud de armas y hechizos distintos. Uso espadas, escudos, lanzas, martillos, ultra espadones, hechizos, látigos, guadañas, alabardas… Si tengo cualquier problema en una zona, sólo tengo que recular y cambiar mi equipamiento. Yo apuesto por la versatilidad, por lo que uso muchas armas distintas y prefiero tener unas estadísticas igualadas. Pero normalmente las builds se basan en maximizar una estadística específica y escoger un estilo de lucha constante, por lo que, aunque tienen mejores resultados, también tiene más limitaciones. Pero eso es lo genial del juego, la personalización es de lo más complejo que hay. Puedes crearte tu propia clase como te de la real gana, y siempre podrás mejorarla de alguna manera. Y si te cansas, tienes vasijas de alma para restaurar tus puntos y probar una nueva build. Además, que las armas y armaduras molan muchísimo más que en Dark Souls.

Además, es que, en general, las mecánicas de Dark Souls II están mucho más pulidas que las de Dark Souls.

Los escenarios tienen muchos más secretos, no sólo por las paredes invisibles sino también por las Puertas de Pharros. En cuanto a la conectividad y la diferencia entre las zonas, no creo que sea algo malo. Los fallos de coherencia en el mapa no me quitan el sueño ni me hacen imposible jugar. De hecho, no me di cuenta hasta la segunda vez que jugué, porque estaba tan metido de lleno que ni me percataba de esos errores.

Como ya vimos en la review anterior, cada uno de los Dark Souls tiene un tema específico en su trama y ambientación. Si Dark Souls trata sobre aguantar cuando todo se derrumba, Dark Souls II muestra lo que significa estar maldito. Nuestro personaje ha olvidado su vida pasada, a su familia, y lo único que le mantiene de volverse hueco es su búsqueda de la cura para la Maldición. Somos uno de tantos mindundis que han llegado a Drangleic esperando salvarse para continuar por una esperanza que se marchita. Nos vemos obligados a pelear contra personajes legendarios, no porque sea nuestro destino, sino porque queremos sobrevivir. No intentamos salvar el mundo, ni mucho menos.

Esto es muy importante, porque el juego no nos trata como si fuésemos especiales. En Dark Souls éramos los Elegidos entre los No Muertos, los seres de la profecía que se encargarían enlazar la llama y salvar la Era del Fuego. En Dark Souls II somos los Portadores de la Maldición, que sólo quieren seguir vivos. No tenemos esa misma importancia o trascendencia. Si llegamos tan lejos, es porque nos lo hemos ganado, pero incluso entonces no tiene tanto bombo como en el primero.

Aquí hay SPOILERS de ambos juegos:

En Dark Souls tenías la posibilidad de enlazar la llama y continuar con la Era del Fuego durante un poco más, sacrificándote a cambio de dar un poco de esperanza a los futuros elegidos. Si lo preferías, podías mandar todo a la mierda y dejar que la oscuridad lo consumiese todo, convirtiéndote en el señor tenebroso que reinaría sobre la nueva Era de la Oscuridad.

En Dark Souls II la llama ni siquiera está presente como tal. En su lugar tenemos el Trono del Querer. Si aceptamos el Trono, nos da el derecho a ser el nuevo monarca de Drangleic. Pero ya está. No significa que vayamos a reenlazar la llama o a apagarla, porque para empezar ni siquiera está apagándose. Dark Souls II ocurre en los finales de la Era del Fuego, pero no tan tarde como Dark Souls. El fuego continúa encendido y la Era de la Oscuridad está aún lejos. No se especifica qué hace nuestro personaje, sino que debemos interpretarlo nosotros en base a nuestras acciones durante el juego. En cambio, si rechazamos el trono, decidimos romper el ciclo. Ni nos inmolamos para continuar la Era del Fuego ni apagamos la llama para traer la Era de la Oscuridad, sino que buscamos nuestro propio camino. Buscamos lo que queremos.

Esto es algo que se ve a lo largo del juego y que me encanta: es la presencia de la elección. Si Dark Souls tenía una ambigüedad moral porque no sabíamos qué era bueno y qué era malo, en Dark Souls II eso lo elegimos nosotros.

Se acabó la parrafada del argumento. Lo siento (bueno en realidad no).

En general, me parece un juego mucho más sólido y disfrutable que el anterior. Como ya he mencionado, hay una infinidad más de combinaciones y de clases posibles, gracias a que podemos llevar un arma y anillo más en cada mano, y a que podemos llevar más del 15% del peso máximo sin rodar como un barril lleno de piedras. Las efigies son un recurso escaso, pero al menos es mucho más justo que las malditas humanidades. Además, como puedes ser invadido incluso estando hueco, es más fácil recuperar la humanidad. Y a partir de cierto punto ya son incluso triviales. Yo tengo 140 humanidades. Necesito tener 99 en el inventario de la hoguera porque ya no me caben más, incluso estando en NG+2 donde es más difícil y morir es algo normal. Y si quisiera sólo tengo que poner marca de invocación y ayudar en otro mundo, con mucha más facilidad que en Dark Souls.

Y luego están los bosses. He escuchado cientos de veces que los bosses de Dark Souls II son los más flojos. Y me río como nunca cuando lo pienso. Los bosses de Dark Souls II son (en general) fantásticos y tienen una dificultad muy adecuada (de nuevo, en general). Como dije en el artículo de Dark Souls, me hace gracia que mucha gente se queje de los bosses de Dark Souls II son peores porque hay más humanoides, cuando los peores bosses de Dark Souls son precisamente los no humanoides. En Dark Souls II tienes al Perseguidor, a Velstadt, a Raime y a Sir Alonne. Estos son, en mi opinión, los mejores jefes de todo el juego.

El Perseguidor es el primer jefe al que te puedes enfrentar (El Último Gigante no cuenta) y te lo pone muy chungo, pero siempre puedes usar las ballestas. Eso demuestra que hay más de una manera de enfrentarse al mismo enemigo.

Velstadt es difícil, pero si le pillas el truco es una batalla emocionante y entretenida.

Luego están Raime y Sir Alonne. Raime es el jefe más difícil del juego (tiene un 93% de índice de derrotas) y Sir Alonne está cerca. Sus combates son lo más tenso a lo que me he enfrentado jamás. Raime es un bastardo con multitud de ataques de área y Alonne es un relámpago con una katana con el alcance de una lanza. Son de lo más difícil. Y me encantan. Porque la recompensa es justa. Derrotar a estos titanes te da acceso a muchas ventajas (sus armas, que están entre las mejores del juego) o nuevos caminos.

También los hay malos. Las ratas son bastante penosas. La Autoridad Real es un coñazo, y la Vanguardia Real casi que también. Al menos este último es un poco más entretenido y tiene un buen resultado. Te da un atajo con recompensa hasta La Alcantarilla.

El Morador de la Oscuridad tiene un combate interesante, pero es un tedio llegar hasta él. Freja y Sinh son una mierda y luego algunos como el Demonio Codicioso o el Magus directamente son demasiado fáciles.

Mantiene un nivel bastante estable durante todo el juego. Y cada jefe es distinto. Hay algunos como el Perseguidor que tiene las ballestas, a Mytha se le puede quitar el veneno, a la Pecadora se le puede iluminar la sala… Puedes enfrentarte de varias maneras al mismo jefe, lo que siempre añade variedad. Y eso es lo que me encanta, la variedad. Incluso los jefes humanoides (que supuestamente son “todos iguales”) son totalmente distintos. Sí, son caballeros, pero muy diferentes. Cada uno tiene ataques, armaduras, escenarios y temáticas distintas. El Caballero del Espejo tiene una de las peleas más espectaculares. ¡Incluso puede invocar a otros jugadores como espíritus oscuros para enfrentarse a ti!

En general, Dark Souls II me parece una versión muy mejorada de Dark Souls. Aquí no vale ir constantemente con el escudo en la mano, porque el aguante se acaba enseguida y se restablece lentamente. Se prima la toma de decisiones y el pensamiento táctico. ¿Esquivarás varias veces y retrocederás para curarte? ¿O te arriesgarás a atacar en las aperturas para maximizar tu daño? No es tan fácil hacer backstabs o parrys como en el original. Yo me acostumbré tanto a ir haciendo críticos en Dark Souls que cuando llegaba al jefe no hacía nada, porque mi daño normal era ridículo.

Sí, el mapa no se conecta, pero eso no me impide jugar y disfrutarlo. De hecho, hay una teoría que dice que está hecho a posta para demostrar la falta de coherencia y la frágil estabilidad del tiempo y el espacio en el universo Dark Souls (aunque lo dudo mucho). Y el hecho de que las zonas estén hechas por separado dan como resultado unos escenarios muchísimo más variados y variopintos. Sí, el reino de lava no debería estar encima de un molino, pero es que el reino de lava es de los niveles más espectaculares, con una arquitectura gótica impresionante y envolvente.

Así que ahí lo tenéis. Dark Souls II me parece superior a Dark Souls en casi todos los aspectos. La pregunta es, ¿es Dark Souls III aún mejor? Lo veremos la semana que viene.

Oh, y la banda sonora de Dark Souls II es la mejor de toda la saga. Punto.

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