Pasajes de la historia – Deep Blue, la primera inteligencia artificial que derrotó al hombre

Hoy volvemos con algo más de la historia: Hablaremos de como gracias a un videojuego de ajedrez tuvo lugar un acontecimiento que supuso un gran paso hacia lo que hoy conocemos como inteligencia artificial. Esta es la historia de cómo por primera vez una máquina consiguió, aprendiendo, ganar al hombre.

No os preocupéis, esto no significa que vaya a ocurrir como en “Yo robot” y otras muchas películas de ciencia ficción en donde las máquinas aprenden y llegan a la conclusión de que lo mejor para la humanidad es que desaparezca. Simplemente significa que el ingenio humano va  avanzando hasta tal nivel que podemos hacer aprender a nuestras creaciones para que mejoren poco a poco. Y pese a los que muchos paranóicos puedan pensar, esto amigos… es algo bueno.

Corría el año 1996 cuando la empresa IBM retó al mejor jugador de ajedrez del mundo (el Ruso Garry Kasparov) a jugar contra su máquina de ajedrez, esta máquina se llamaba Deep Blue. El ordenador en cuestión, disponía de 256 procesadores y era capaz de calcular 200 millones de jugadas por segundo. Gracias a la probabilidad y a sus datos almacenados, fue capaz de enfrentarse a Kasparov (aunque sin mucho éxito). <<Kasparov ganó en nombre de la especie humana>> decían los periodistas de EE.UU.

En la segunda partida pasó algo casi inaudito y aunque Deep Blue volvió a perder, no sólo se notó una notable mejoría en sus jugadas, sino que además ¡Aprendió a imitar el estilo de jugar de Kasparov! <<¿Cómo es posible?>> se preguntaron todos. Muchos empezaban a especular sobre si IBM hacía trampas o tenía algún jugador mejor que el propio Kasparov manejando a Deep Blue desde la distancia.

KASPAROV

Fueron necesarias 9 partidas más antes de que Deep Blue derrotara por fin a Kasparov. En todo este tiempo la máquina había estado aprendiendo de él, memorizando sus jugadas y conociendo a su rival hasta tal punto que podía calcular (aunque evidentemente no con precisión)  cuál de las jugadas posibles realizaría su adversario.

El 11 de Mayo de 1997 Kasparov juró que ninguna máquina sería capaz de vencerle, por lo menos <<hasta el  próximo milenio>>. Irónicamente esto fué lo que prometió antes de perder frente a Deep Blue ese mismo día. Muchos especularon sobre si fue una victoria real: unos atribuían (y lo siguen haciendo) el fracaso al cansancio y estrés que sufría el jugador humano tras más de un año jugando hasta en 12 ocasiones contra la máquina, otros seguían hablando de trampas por parte de IBM.

La inteligencia artificial estaba naciendo y era capaz de imponerse frente a la inteligencia natural. Si tenemos en cuenta que Deep Blue contenía una base de datos que almacenaba hasta un millón de partidas y podía calcular 200 millones de jugadas por segundo, una mente humana era en comparación mucho más lenta y torpe.

Pese a todo, el ajedrecista se negó a admitir su derrota <<Si hubiéramos jugado una auténtica partida de competición puedo asegurar que hubiera dado buena cuenta de Deep Blue>> decía el jugador que además demandó un informe impreso y detallado de las jugadas de la máquina (algo que IBM no entregó). Además, Kasparov llegó incluso a respaldar la teoría sobre que IBM había hecho alguna clase de trampas y pidió una revancha que le fue negada.

Un hombre que se negó a aceptar en su momento que una máquina podría derrotar a un ser humano…. Quién le iba a decir a Kasparov que en 2015 tendríamos teléfonos móviles que son más inteligentes que algunas personas.

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