Pasajes de la Historia – La primera máquina recreativa de la historia: Galaxy Game

Hoy nos vamos a remontar muy muy atrás, casi al principio de los tiempos (en cuanto a videojuegos se refiere, claro). Es el año 1962 y aunque los videojuegos venían avisando desde la década de los 40 con juegos de ajedrez, tres en raya y el famoso «Tennis for Two«, considerado por muchos el primer videojuego de la historia, no sería hasta la década de los 70 cuando empezarían a tener un carácter más comercial.

NOTA: Tienes dos opciones para ver este pasajes de la historia: Puedes leer el artículo o ver la versión narrada de nuestro canal de youtube, que dejamos al final de este artículo.

Tennis For Two
Tennis For Two

En ese año, Steve Russell, un estudiante del MIT, fue a enseñar emocionado el nuevo ordenador que les había llegado a las instalaciones. Se trataba del DEC PDP-1, un nuevo ordenador mucho más potente que venía a revolucionar el todavía en pañales mundo de la informática.

El famoso DEC PDP-1
El famoso DEC PDP-1

A Steve, que era muy fan de aquellos juegos primigenios, se le ocurrió aprovechar la gran potencia del PDP-1 y propuso a dos compañeros suyos programar un software desde cero. Después de debatir durante varias sesiones, decidieron crear el que después sería llamado Spacewar!. Un videojuego con todas las de la ley en el que dos naves se enfrentaban entre sí mediante disparos. El juego hacía uso de la gravedad cuando aparecía una estrella entre ambas naves, afectando a la trayectoria de los disparos y desintegrándote si te atrevías a rozarla. Además podías esquivar los disparos entrando en el hiperespacio, apareciendo después en un lugar aleatorio del mapa. Bastante avanzado, ¿verdad?.

Spacewar! El primer videojuego computarizado
Spacewar! El primer videojuego computarizado

Después de 6 meses y más de 200 horas de trabajo el juego por fin estaba terminado. Había nacido el primer juego computarizado de la historia. Pero en vez de patentarlo y sacarle provecho decidieron liberar el código, que en poco tiempo estuvo a disposición de la mayoría de universidades del país.

El tiempo pasó y la industria del videojuego parecía que iba a quedarse para siempre como simples experimentos para científicos. Sin embargo, en 1971, dos estudiantes de Stanford tuvieron una idea: crear la primera maquina recreativa de videojuegos de la historia. Bill Pits y Hugh Tuck (así se llamaban) se basaron en las máquinas tragaperras de la época y decidieron hacer su propia versión de Spacewar! añadiéndole un sistema de monedas para poder jugar.

Pero lo que parecía muy prometedor pronto de convirtió en desalentador. En esa época los ordenadores eran muy caros y enormes (podían llegar a ocupar una habitación entera). Fabricar una máquina que pudiera ser transportada y que resultara rentable era poco menos que una utopía. Y así fue hasta la llegada del PDP-11, un nuevo ordenador que reducía considerablemente el precio y tamaño de los actuales de la época, permitiendo que el proyecto volviese a tener posibilidades de salir adelante.

La revolución de la época: El PDP-11
La revolución de la época: El PDP-11

Así pues, Bill y Hugh se ponen manos a la obra, fundan Computer Recreation Inc y mientras Bill programaba el juego, Hugh se encargó del montaje y el ensamblaje de la máquina. Tres meses y medio y 20 mil dólares de inversión después, había nacido Galaxy Game, el padre y la madre de todas las recreativas que han existido y existirán nunca.

La primera versión de Galaxy Game
La primera versión de Galaxy Game

Una vez terminado lo colocaron en el bar del campus de Stanford, teniendo un éxito tremendo. Con partidas a 10 centavos de dólar o tres por 25, se formaban continuas colas de más de una hora para poder probarlo. Aun así seguía sin ser rentable teniendo en cuenta los 20 mil dólares que costaba su fabricación.

En 1972 diseñaron y fabricaron un nuevo modelo que contaba con cuatro pantallas controladas por un sólo ordenador PDP-11. De tal manera que se podían jugar simultáneamente cuatro partidas de uno contra uno. Galaxy Game se convirtió en un gran éxito entre los estudiantes del campus durante muchos años. Hasta 1979, cuando tuvo que ser retirado por el deterioro de las pantallas y los controles.

El modelo mejorado de Galaxy Game con cuatro pantallas
El modelo mejorado de Galaxy Game con cuatro pantallas

En 1997 el propio Bill Pitts restauró la máquina y la donó a Stanford. Sin embargo dos años después fue cedida al museo histórico de ordenadores de California. Allí estuvo hasta 2010, cuando fue trasladada a Googlepex, la sede central de Google, donde descansa actualmente.

Cabe destacar que tan sólo dos meses después de la salida de Galaxy Game apareció en el mercado Computer Space, un proyecto paralelo y muy similar al que se le suele atribuir equivocadamente el logro de ser la primera máquina recreativa. Y un poquito más tarde, un año y dos meses después de Galaxy Game, vio la luz el mítico Pong, otro videojuego que se suele asociar erróneamente como el primero de la historia.

Sin duda una historia muy interesante que nos habla de los orígenes de los videojuegos. Una industria que parecía condenada a no existir, a quedarse como meras curiosidades que enseñarse entre los pocos afortunados que tenían acceso a un ordenador. Ahora, en 2015, quién iba a decirles a Bill y a Hugh que su visión de convertir los videojuegos en un negocio llegaría a superar a la música y al cine juntos. Ver para creer.

Nosotros, desde Pato Gamer, te dejamos este Pasajes de la Historia, dedicado a Galaxy Game, la primera máquina recreativa de videojuegos de la historia.

Versión Narrada

https://www.youtube.com/watch?v=D3x1-ZEOZEo

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