[Review] Wargroove – El chico bueno de la estrategia por turnos indie

Reseña realizada con una copia de prensa otorgada por el estudio.

Wargroove, título desarrollado y distribuido por Chuclefish Ltd, está inspirado en uno de los referentes del género de estrategia por turnos, Advance Wars. Pero, al contrario de otros reseñadores, no quiero hablar del título de Intelligent Systems para darles mi opinión de Wargroove, si es un juego bueno o malo debe ser por sus propios méritos o carencias, no por las de otros juegos.

Algo que salta a la vista inmediatamente es el diseño de personajes de la cinemática de apertura en la que vemos al majestuoso César, el fiel compañero de Mercia nuestra protagonista y una de los tantos personajes que estarán nuestra disposición tanto en el modo de historia como en el de Arcade. A nivel de gameplay es justo en sus comandantes donde Wargroove destaca, cada uno con una habilidad especial que será de suma utilidad durante el combate, que van desde crear zonas de protección, sanación, convertir enemigos, invocar unidades extra, sanar, entre muchas otras.

Realizar misiones en el modo historia nos obligará a jugar como ciertos personajes en misiones principales, por lo que tendremos tiempo de conocerlos, pero también habrá varias misiones secundarias con las que desbloquaremos a otros tantos para el modo Arcade. Este modo nos pondrá misiones específicas con cada personaje, teniendo que enfrentar a ciertos comandantes en secuencia, no son muy diferentes del modo historia, pero expanden nuestro tiempo de juego de forma agradable.

La historia se nos contará por medio de diálogos y estas pequeñas «escenas» con un expresivo pixel-art

Wargroove es un juego en el que ganaremos dinero en función de cuántas villas tengamos controladas en el escenario, con este dinero podremos crear más unidades, cada una un arquetipo que resultará familiar a los veteranos del género pero que a los novatos les resultará fácil comprender su utilidad. Apoyando la curva de aprendizaje podemos abrir una ventana de ayuda con tan solo apretar un botón (o tecla) sobre la unidad de la cual queramos aprender más, aunque en ocasiones podrá parecer abrumadora tanta información.

Los escenarios en general tendrán un objetivo en común, derrotar al comandante rival o destruir su base, aunque algunas variarán la fórmula (como escapar de un enemigo), pero debido a la libertad de crear un ejército ya sea de acuerdo al escenario o a nuestro estilo de juego o como respuesta ante el rival, es muy poco probable tener dos partidas iguales.

Una clave de la estrategia son los golpes críticos, una mecánica dejada al azar en la mayoría de los juegos, en Wargroove cada unidad tiene una forma de activación diferente para dicho golpe. Los soldados por ejemplo la activan si están junto a su comandante, los lanceros estando juntos, los perritos al tener a una unidad enemiga flanqueada por otro perrito, etc. Esto hace que no solo sea importante la planeación de dónde colocar las unidades sino también de las que debemos crear cada turno, ya que aunque los lanceros sean bastante útiles por sí solos su potencial no es completamente explotado si no tenemos un par haciéndose compañía.

Cada unidad en el juego es un escuadrón, que conforme recibe daño perderá números, es decir, una unidad de soldados es un escuadrón de 4 soldados cuando su salud está al 100%, recibir 25% de daño hará que nos quedemos con 3, lo que provocará que también sus ataques sean más débiles. Por ello debemos estar muy al pendiente de qué unidades son necesarias crear en cada turno, para no perder todo el potencial de ataque en caso de que alguna de las ya presentes no tenga su salud llena. Para sanar tendremos que ir a una villa controlada y sacrificar parte de su barra de vida para reponerla a la de las unidades, costo que variará dependiendo de quién sane, como podrán suponer esto hace que la sanación no esté limitada solo por el dinero, equilibrando muy bien esta mecánica.

Hablando de dificultad, aunque el juego en general es accesible, sobre todo al inicio, conforme avancemos nos enfrentaremos a situaciones que, si nos descuidamos, acabarán por obligarnos a reiniciar el escenario. La computadora no nos permitirá acumular riquezas mientras armamos nuestro ejército, nos presionará y nos obligará a reaccionar si somos demasiado pasivos, a veces es una buena estrategia y a veces conviene más tomar la ofensiva, aunque insisto, siempre hay que ser prudente, ya que de no planear bien perderemos irremediablemente. Esto, aunque a mi gusto es muy bueno, puede ahuyentar a muchos.

En los apartados visual y sonoro el juego es muy bueno, las canciones acompañan y hasta tenemos voces grabadas para los personajes; el pixel art está muy bien logrado, sin embargo una queja es que las animaciones de los ataques rápidamente se vuelven monótonas, sobre todo por su tardanza, y una oportunidad perdida es la de poner una animación diferente para los golpes críticos.

Después de terminar con el modo de historia podremos disfrutar el modo Arcade, pero si aún así esto no fuera suficiente tenemos la oportunidad de diseñar nuestros propios mapas que además podemos compartir con la comunidad y, por si fuera poco, incluso podremos diseñar toda una campaña. Gracias a ello las horas de rejugabilidad son casi infinitas y lo bien logrado del juego y sus mecánicas invita a seguir jugando, haciendo que el diseño de mapas y campañas no sea solo un añadido sin sentido.

Wargroove es una muestra de cómo debe ser un juego que no solo se limite a imitar a su fuente de inspiración. C0n personajes carismáticos, mecánicas pulidas y rejugabilidad enorme, es un excelente punto de entrada para quienes no son fanáticos del género pero que los veteranos también podemos disfrutar y apreciar. Sin embargo, no es un juego perfecto, sobre todo en el aspecto de animaciones de combate, algo que afortunadamente se soluciona deshabilitándolas. Siendo muchos más sus puntos positivos que negativos, les recomiendo probar este título indie que nos muestra que la estrategia por turnos no está dominada solo por estudios AAA.

Deja una respuesta