The graveyard: ¿Son los videojuegos arte?

Comienzo la entrada planteándoos la pregunta del título. ¿Podemos considerar a los videojuegos arte? ¿A algunos de ellos?

Posiblemente hayáis presenciado muchos debates sobre el tema, habrá quién dice que no pueden compararse a un buen cuadro, a una película clásica y que no trascienden del mero entretenimiento, pero hay otros que optan por la posición contraria y teniendo juegos como The graveyard, sus argumentos no hacen más que ganar puntos.

The graveyard está desarrollado por el pequeño estudio indie belga Tale of Tales, el cual cuenta en su haber con varios títulos como The endless forest o The path. Han desarrollado para PC, iPad, Android o incluso Ouya, y a pesar de todo han pasado un poco desapercibidos.

En el título que nos ocupa, no controlaremos a un super héroe, tampoco a un aventurero, ni a un soldado armado hasta los dientes ni mucho menos al elegido para salvar el mundo, controlaremos, ni más ni menos, a una anciana, sí, habéis leído bien, una anciana con todo lo que ello conlleva: su lentitud, su forma física y su fragilidad

graveyard_scrn01

No habrá ningún obstáculo que nos impida avanzar, ningún enemigo, nada, solo el sonido de nuestros pasos, la brisa que agita las hojas de los árboles y el graznido de los cuervos. Porque en The graveyard tendremos que avanzar por un cementerio, a solas, contemplando las tumbas mientras pensamos en la vida y su finitud, sintiendo la fragilidad de la anciana en cada paso. Al final, podremos descansar por fin en un banco pegado a una capilla. Una vez aquí sentados comenzará a sonar una canción subtitulada al inglés que habla sobre la muerte principalmente, mencionando gente que se ha ido quedando por el camino. Y yo me preguntaba: ¿qué estará pensado está anciana mientras suena la canción? ¿En la cantidad de gente que ha dejado atrás? ¿La cantidad de gente a la que ha sobrevivido? ¿Quizás tenga el deseo de hacerles compañía? ¿En todo lo que le ha pasado a lo largo de su vida? ¿Su infancia? Esto y mucho más es lo que el «juego» hace que te plantees, además consigue transmitirte una sensación de fragilidad y un torrente de sentimientos que pocos juegos consiguen.

graveyard

Pero para poder sentir algo recomiendo disfrutarlo solo, en un momento de tranquilidad, auriculares y sin nada ni nadie que nos perturbe, pero sobretodo hay que tener la mente abierta, ya que podríamos decir que no nos encontramos ante un videojuego, si no ante una pieza de arte interactivo en la que solo tendremos que avanzar hacia delante, como en la vida misma, durante diez minutos, pero sintiendo y meditando sobre ciertas cosas que puede que nos planteemos.

Tras acabar de sonar la canción nos levantamos y caminamos hacia la salida del cementerio, recorremos el mismo camino y, al salir, termina el juego. Diez minutos de relajación y de pensamientos, no necesita más. Pero quizás, tras un tiempo, decidamos volver a hacerle otra visita al cementerio, quizás esa sea la rutina de la señora, quizás le guste venir a visitar a alguien.

11112002

Podemos encontrar el juego en steam por tres euros o utilizar su versión demo. ¿La diferencia? En la versión «completa» la señora tiene cierta posibilidad de morir durante la visita, nada más.

Y por todo esto yo digo que algunos videojuegos sí dan el salto y pueden ser considerados arte, un arte interactivo, capaz de transmitir sentimientos y mostrarnos su belleza haciéndonos partícipes de ambos.

¿Y tú que opinas? ¿Te animas a dejarle diez minutos de tu tiempo a este pequeño experimento? ¿Te animas a acompañar a una anciana en su visita al cementerio?

Web oficial: Tale of Tales

Deja una respuesta